Resumen por si no quieres leer todo el post y pasar rápidamente a comentar:
No tengo ganas ni de trabajar ni de estudiar para las venideras oposiciones.
Ahora, a decir lo mismo en 400 palabras
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Érase una vez, hace mucho tiempo… qué digo yo “una vez hace mucho”, sería más bien algo que se repite unas cuantas miles de veces al día desde tiempos tan inmemoriales que ni los primeros relojes digitales Casio se habían inventado.
Un hombre, y lo llamo hombre por no llamarlo colección de huesos, piel, músculos y grasa (en proporciones tal vez no muy bien repartidas) que vivía en la felicidad de la más absoluta y total soledad, sólo rodeado de su gato, su familia más cercana hasta el tercer grado de proximidad, los 100 compañeros largos que trabajaban con él y los cerca de 100 críos que atendían las magistrales clases que impartía… haciendo uso de un lenguaje de signos que mejor no reproducir por si algún inspector de educación rondase la sala.
Se levantaba cada día a las 7 de la mañana, sin fallar ni uno sólo de los días del largo año. Menos los lunes, martes, jueves, fines de semana, puentes, vacaciones y días de guardar. Trabajaba más que nadie, bueno, alguno había que trabajase más, pero no se le podía tener en cuenta.Este hombre dedicaba los días de trabajo a trabajar y, los días libres, para explayarse, los dedicaba a trabajar también. Todo en él era trabajo y dedicación constante, con una determinación sólo rota por las ganas de no hacer nada que tanto abundaban entre las 7 de la mañana y las 12 de la noche, tanto de los días laborables como de los festivos.
Una persona con la obsesión de hacerlo todo y de hacerlo bien. De no fallar, de no defraudar. Y cuando ni lo hacía todo, ni lo hacía bien, y fallaba y defraudaba, se desvivía por eliminar las pruebas. Qué menos.
Era un hombre sin más límites que su estupidez y su inconsciencia, que como todos sabemos ( y hasta alguno más que todos) no tienen límites. Era un hombre de propositos firmes aunque cambiantes, de objetivos fijos pero discutibles, de recta moral pero de distraída capacidad para hacerle caso.
Era, simplemente, el más mejor, el más mucho, el más más… era el hombre hipérbole. Y acompañándole en estos momentos de escritura, una comedida canción instrumental. A disfrutarla
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Cancion instrumental del hombre que tenia el record del mundo de llevarse mas tiempo hablando
Mojinos Escocíos
Madre mía, ya soís dos hombres hipérboles, tú y el de la canción, hasta a mí me han entrado ganas de matarlo, por eso le gusta tanto a mi hermano ese grupo, hablan casi lo mismo.
Piensa en lo feliz que serás si apruebas esas oposiciones, xD y curratelo, que merece la pena.
Jajaja, qué recuerdos me trae esa canción!!
La vi interpretada por un par de hombres de esos que no tienen nada de vergüenza ni sentido del ridículo en una de esas bochornosas galas de playbacks que se hacen en las fiestas de algunos pueblos …
Yo tampoco tengo ningunas ganas de ir a trabajar mañana (ni pasado, ni al otro …). Con lo bien que se está de fiesta!!
@Capitana: Uff.. vale, intentarlo lo intento. Pero cuando las ganas aprietan de forma tan laxa, es fácil caerse
@Lucía: Tenemos que manifestarnos para pedir la jornada laboral de sábado a domingo y el fín de semana de lunes a viernes.
Nos vemos!
Jajjajajajajajaj… Tienes unos síntomas parecidos a los de Enredado… y mira que su trabajo es bastante más llevadero y menos estresante que el nuestro… Pero cuando suena el despertador (en nuestro caso, también) a las 7… me mira y me dice, como un niño pequeño… ¿Por qué? No quiero!!! No quiero ir a trabajar… Jijijijij…
Y lo de las opos… ángelico mío… si es que nadie tiene la suficiente moral como para, año tras año, trabajando tol día, ponerse a estudiar a piñón.
Yo, el año que aprobé, estaba de interina en Gandía, cerca de Valencia. Éramos 3 profes en un piso… y mis compañeras, que son super-responsables, se metían a estudiar todas las tardes. Yo me iba de tiendas, a tomar café con alguien del cole… Escuchaba música, me iba a la playa a tomar el sol… Vamos, que necesitaba desconectar… Y en junio, me repasé por encima los temas teóricos… Y pensé: “Vamos a ver, se supone que estos exámenes tienen el fin de evaluarte como profesora, y eso lo soy todos los días un huevo de horas… Pues con eso ya voy bien”.
Y de hecho fue así, lo único que hice en los exámenes, fue pensar en lo que yo hacía en clase y explicarlo lo mejor posible, contestando a lo que me preguntaban… Y plaza pa mí…
A veces, un conglomerado de factores, hacen que sea tu año… y no por ello, uno debe ser el estudio y el esfuerzo, sino la experiencia, el ingenio, la lucidez y un poquillo de suerte, no crees?
Muaaaaaaaaa!