Si es que el tiempo vuela. Lo último que le dije a aquel amigo de toda la vida fue “venga, vale, la semana que viene me llamas para el café”. Lo recuerdo como si hubiese sido hace 11 años. Vista mi ausencia, os haría un resumen, pero reconozcamos que los resúmenes y yo no somos especialmente compatibles. Lo dejaremos en que uniéndolo al dinero, la belleza, el carisma y el don de gentes, otra de las cosas que tampoco tengo son quejas.
La verdad es que he andado con la neurona un tanto revolucionada últimamente, tomando muchas decisiones de las que no gustan, pero que ahí están. Al final, haciendo caso del dicho “la ignorancia da la felicidad” me he propuesto ser feliz.
Y es que en mi caso no es fácil. La mayoría de mis amigos (creo que 4… no sé, a veces me pierdo contando) me dicen que lo mejor es beber para olvidar, pero una de las características de los abstemios es… espera, que no lo recuerdo… ah, si, la mala memoria, así que no necesitamos el alcohol. Además, estos calores son propicios para sustituir las viejas penas por nuevos sudores. Porque sentado en un puff de skay, ¿quién tiene el ánimo de martirizarse mentalmente? y si por un casual te quieres martirizar, te das la vuelta, y cuando te acabes de arrancar la piel que estuviese en contacto con el skay se te han olvidado las penas… que no los dolores.
Así pues, coincidiendo con que me conceden el tercer grado penitenciario profesorado, me voy a dedicar a pensar poco y hacer menos. Me tomo un kit kat personal y a seguir tirando. Que no hay quejas, que todo funciona, que tengo ganas de leer, escribir, correr (sólo de noche, que quede claro), entrenar e ir en moto (¿me puedo apuntar a la quedada bloguera o hay un mínimo de constancia en los posts para poder asistir?
)
Dicho queda, yo le echo el freno a la neurona, y si alguien me hace el favor que pare el mundo, y yo me bajo un rato, que tengo ganas de caminar de nuevo (aunque prometo no pedirle el calzado a Tamara).
Y que lo cante alguien que sabe (cuánto daño me está haciendo la reeducación musical de mi hermano
)
Me parece bien (que a mí ni me tiene que parecer ni dejar de parecer, que conste). Pero sí que es verdad que a veces un buen parón en el camino te hace tener ganas de coger carrerilla, a su debido momento.
¿Vienes a la la quedada???!!! Qué guay!!!!
(Si hubiera un límite de “posts mínimos”, yo ya estaría eliminada, y voy!!jiji)
Un beso con ánimos guapo!!
@Sunny: que sí mujer, que te tiene que parecer, que si no, no es lo mismo
. A la quedada me gustaría ir, pero la verdad es que no tengo ni idea de qué estaré haciendo o deshaciendo para la fecha. En cuanto sepa algo, aviso, palabrita de Niño Jesús!!
Un abrazo!