Esta es una história épica aún por acabar… la historia de la lucha por los 300.
Hace tiempo que se había declarado la tregua. Unos 10 meses de calma tensa, de pasar junto a ella y de no mirarla, de pensar en hacer otras cosas que fuesen menos dolorosas, de saber que no merecía la pena volver a la batalla por simple orgullo.
Diez meses sabiendo que después de cada intento venían los mareos, los bajones, el estar tan destrozado que no puedes ni moverte. El saber que total, qué más da… lograrlo no va a cambiar nada.
Pero no puedo evitarlo…. tengo que ir a por los 300.
Estas batallas, que no guerras, son duras y largas… te preparas, te concentras… sabes que la confrontación directa sería dañina, así que empiezas poco a poco y controlas los movimientos. Si no llegas, sólo conseguiras que se rían de tí… si te pasas sabes que acabarás roto… mide tus fuerzas en la batalla y ten claro que tienes UNA oportunidad por cada intento, no más…
Llegar a 200 no resulta problemático. Te cuesta respirar un poco, una ligera presión en el pecho, pero mientras no te falte la confianza, no hay problema. Puedes con más. 250 puede ser una buena opción, pero dudas. Llegan las terribles palabras a tu mente… “¿Y si…?”. Olvídate, !hay topes! ¡tienes salida!
Te pones una meta, 250 … 12 de una tacada. Parece que puedes… crees que puedes… pero de pronto notas ese dolor agudo que la experiencia te dice que es aviso de lo que puede llegar a pasar.. ¡Te has roto! No puede ser, aún no… los 300 están demasiado lejos! Pero sabes que el orgullo empuja, pero no cura… si sigues, olvídate de volver a la guerra. Y si no vuelves a la guerra, jamás podrás vencer…
Y notas la decepción y la cruda realidad. Has perdido la batalla. Sólo te queda levantarte y pensar en que la guerra es larga, que tarde o temprano ganarás… y te vas mareado y cojeando, con la mirada gacha y pensando en porqué no puedes volver a conseguir lo que una vez ya hiciste…
Por que uno pierde fuerzas con los años y la falta de entreno, mientras que la maldita prensa de piernas, de acero, no padece el tiempo… Juro que en 2-3 semanas, cuando deje de chillar como una niña por el dolor de la rodilla, volveré a la prensa y…
… ¡¡¡cargaré los 300 kilos para 3 series!!!
… y después 350, aunque vuelva a chillar…

Aunque vuelvas a chillar…aunque vuelvas a quedarte sin rodilla…luego no te me quejes, que no esta juventud no valéis pa’ na’! Mírame a mí, que no muevo más de 15 en ninguna maquinita…y porqué? porque conozco mis limitaciones! Y aprecio mis rodillas….
Ya te vale, anda que si llego a estar al lado te cargo mas peso para cargarte la otra y dejes de hacer esas cosas, que ya estamos en una edad que no es bueno hacer eso, anda pasate a la bici que nos lo pasaremos mejor, la proxima vez me llamas, ahora te dejo que acaban de venir a hacerme un control sorpresa y de esta me quitan el carnet del triciclo,jejeje
Pues si Oscar, algo tengo que hacer… prometo hinchar las ruedas de la bici… y dejar que me destroces!
Un día de estos, my friend, un día de estos…